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El cohousing es una alternativa innovadora de convivencia para la jubilación
La soledad no deseada afecta a una de cada cinco personas, según un reciente informe. Su mayor impacto se produce en hombres viudos, separados, jóvenes y ancianos. Este problema invisible y difícil de detectar, pero del cual se habla cada vez más, tiene varias consecuencias en la salud tanto a nivel físico (alteraciones en el sistema inmunológico, cardiovascular y neuroendocrino) como a nivel psicológico (aumenta el riesgo de depresión, ansiedad y deterioro cognitivo). Si a este problema le unimos que el envejecimiento de la población en nuestro país es más rápido que en Europa, el resultado es un futuro alarmante. En las próximas décadas habrá muchos jubilados viviendo solos, sin familia, pareja ni descendencia. ¿Hay alguna alternativa?
¡Claro que sí! El cohousing es un modelo de vivienda colaborativa que combina espacios privados con amplias zonas y actividades compartidas, promoviendo la convivencia intencionada, el apoyo mutuo y la construcción de comunidad. Es un modo de vida surgido en Dinamarca en la década de 1960 y que se ha ido extendiendo por Europa, América del Norte y otras regiones, dando lugar a múltiples variantes adaptadas a diferentes edades, culturas y necesidades.
Características
Estas son algunas de las características de este modelo de convivencia:
- Unidad de domicilio independiente: Cada familia o individuo dispone de su vivienda privada completamente equipada con cocina, baño y dormitorios.
- Espacios comunitarios: Incluye áreas de uso colectivo como comedor, cocina, sala de estar, huertos, lavandería, talleres, salas de juego, gimnasio, etc.
- Gobernanza participativa: Las decisiones se toman de forma asamblearia o con estructuras democráticas internas (comités de gestión, talleres de trabajo).
- Autogestión y cooperación: Las y los residentes organizan actividades comunes (comidas, limpieza de zonas compartidas, celebración de festividades) y suelen repartirse tareas de mantenimiento y gestión.
- Diseño orientado a la comunidad: La arquitectura está pensada para fomentar la interacción gracias a pasillos abiertos, patios interiores, proximidad visual y espacial de viviendas y espacios comunes.
Beneficios sociales
El cohousing aporta tanto beneficios sociales como emocionales a sus residentes, como por ejemplo:
- Soporte social y emocional: facilita redes de apoyo mutuo en cuidados, compañía y resolución de problemas cotidianos.
- Economías de escala: reparto de costes de espacios y servicios (comidas comunes, lavandería, talleres).
- Mayor seguridad: vigilancia natural por cercanía y colaboración.
- Bienestar integral: convivencia activa, oportunidades de aprendizaje y realización colectiva de proyectos.
- Independencia con red de seguridad: Combina la privacidad que toda persona necesita, pero con el tejido social y acompañamiento para facilitar los cuidados.
Diferencias
Además del cohousing hay otros modelos de convivencia diferentes al habitual, cada uno con sus particularidades y que te contamos a continuación:
- Co‑living: Tiene un enfoque comercial y suele gestionarse como un negocio de alquiler. Los contratos son flexibles y tiene servicios incluidos como internet o limpieza. La interacción social no es esencial, pues el cambio frecuente de residentes dificulta vínculos profundos.
- Vivienda cooperativa: Las personas compran o aportan capital a una cooperativa que posee o gestiona el edificio. Existe participación en gestión, pero el énfasis suele estar en el acceso asequible a la vivienda más que en la vida comunitaria activa.
- Comunas y ecoaldeas: Suelen compartir no sólo espacios, sino también recursos y actividades laborales, agrícolas o artesanales. La tierra y los medios de producción suelen ser de propiedad común, con un estilo de vida más radical y autónomo.
- Barrio colaborativo: Puede tratarse de un conjunto de viviendas repartidas en un barrio, con iniciativas comunales (huertos vecinales, cooperativas de consumo), pero sin una sola estructura arquitectónica que integre las viviendas y los espacios comunes.
El cohousing se distingue por su combinación equilibrada de independencia residencial y vida comunitaria estructurada. Puede ser una buena alternativa para promover nuevos modelos de vida en una sociedad tan individualizada como la actual. Además del ahorro económico, también puede contribuir a mejorar los hábitos vitales durante la vejez. Debes plantearte cómo quieres vivir esa última etapa de la vida. El cohousing puede ser la solución que buscar para estar acompañado cuando más lo necesitas. No obstante, recuerda que resulta necesario contar con un sistema de previsión complementaria como GEROA.
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