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Radiografía del empleo en Gipuzkoa

Gipuzkoa presenta una de las tasas de paro más bajas del Estado y un tejido empresarial comprometido con el bienestar laboral. El envejecimiento poblacional y la falta de relevo generacional en la industria exigen medidas urgentes. Sistemas como GEROA refuerzan la previsión social y ayudan a atraer y retener talento.

La tasa de paro en Euskadi a finales de abril es de 7,71%, una cifra que disminuye al 6,55% en Gipuzkoa y se trata de una de las más bajas de España, con 21.300 personas desempleadas. Su tasa de ocupación supera el 73% de la población de 16–64 años, liderando Euskadi. El 22,9% de su población tiene 65 años o más, situándose solo por detrás de Bizkaia en envejecimiento regional, y el 13,4% ha nacido en el extranjero, lo que implica un rejuvenecimiento parcial frente al marcado envejecimiento local. En total, Gipuzkoa tiene 732.196 habitantes, lo que supone un aumento de 2.474 personas este año. La población extranjera ha crecido en 3.000 personas, llegando a los 73.415 residentes (un 10 % del total), mientras que los nacionales disminuyeron en mil.

En Gipuzkoa operan más de 48.000 empresas, lo que representa el 32,8% de las 147.524 que existen en Euskadi. De ellas, casi 9.000 participan en un plan de previsión social de empleo (EPSV), lo que supone un crecimiento de un 6,68% en el importe de las aportaciones y de un 1,64% en el número de trabajadores. Eso aporta un total de 118,8 millones de euros a complementar la pensión pública, ya que las jubilaciones han aumentado en un 8,3% y se trata de la generación Baby Boom. Este elevado grado de implicación, junto al hecho de que esas empresas cubran a más de 111.000 trabajadores (casi una tercera parte de la fuerza laboral guipuzcoana), subraya la vitalidad del tejido empresarial y su compromiso con el bienestar de las personas trabajadoras. Gracias a estos datos, GEROA superó los 3.000 millones de euros en patrimonio bajo gestión y terminó el año en los 3.131 millones de euros.

Disparidades salariales

En Gipuzkoa, al igual que en Euskadi en su conjunto, el sector industrial ofrece las retribuciones más elevadas, con un salario medio mensual de 2.602 euros, superando ampliamente a la Construcción 2.191 euros y al sector servicios. Estas disparidades se explican por la elevada cualificación exigida, las condiciones laborales especializadas y el peso de grandes empresas y convenios sectoriales que rigen estos ámbitos. Estas son algunas conclusiones sectoriales:

  • El sector servicios concentra el 66,2% del valor añadido del territorio, frente al 69,5% de Euskadi, destacando turismo, hostelería y servicios profesionales en Donosti y la comarca.
  • La industria aporta el 27,5% del valor añadido, 3,3 puntos por encima de la media vasca, impulsada por maquinaria (10,1%), material de transporte (9,9%) y química-farmacéutica,
  • Gipuzkoa emplea al 23,5% de su fuerza laboral en industria, superior al 25,1% de Álava y muy por encima del 77,4% de Bizkaia en servicios.
  • La construcción genera el 8% del empleo y ha sumado 4.000 puestos en el último año, mientras el primario retrocede un 5,9%, con sólo un 1–2% de la ocupación total.

Mujeres y extranjeros

En Gipuzkoa, el sector de Servicios Sociales es el que presenta la mayor proporción de mujeres en su plantilla, con un 66% de empleo femenino, porcentaje que se eleva hasta el 80% si se excluyen los Centros Especiales de Empleo. De manera más amplia, el sector Servicios en Euskadi ocupa un 58,81% de mujeres, frente a apenas el 22,5% en Industria y el 19,8% en Construcción. El terreno de los cuidados está compuesto por un 82,7% de mujeres y el de profesionales de la salud por un 78,3%. Estos datos reflejan la clara feminización de las actividades de cuidado y asistencia, y están en línea con la realidad nacional, donde los empleos vinculados al cuidado y los servicios sociales monopolizan la presencia femenina.

En cuanto a la población extranjera, ya supera los 277.000 personas en Euskadi, lo que supone el 12,6% de la población. Su tasa de empleo alcanza el 62,6% y su desempleo el 19,1%. De esta forma, los extranjeros suponen ya el 13,7% de la población ocupada total en Euskadi. El 73,6% de ellos desarrollan su actividad en el sector servicios: doméstico (16,5%), hostelería (15,5%) y comercio (13,5%). El 26,4% restante de los trabajadores extranjeros se reparte entre industria, construcción y agricultura.

Donosti concentra 83.538 personas ocupadas, lo que supone el 25,3% del total provincial de 330.063 trabajadores registrados. Le siguen Irún con 26.663 ocupados (8,1%) y Rentería con 18.257 ocupados (5,5%). Estos tres municipios agrupan el 38,9% del empleo gipuzkoano. 

Trabajadores envejecidos

La industria manufacturera es el sector con mayor concentración de trabajadores mayores de 50 años en Euskadi: un 35%. Este porcentaje asciende al 45-50% en sectores como metalurgia, fabricación de maquinaria, automoción y papel. Por todo ello, se estima que entre 2025 y 2035 se jubilarán más de 100.000 trabajadores industriales en Euskadi.

La formación profesional de base industrial ha perdido peso en las últimas décadas, lo que genera un cuello de botella para el reemplazo generacional. Hay una brecha entre los perfiles que demanda la industria (especializados en automatización, robótica, mantenimiento, control de procesos, etc.) y la oferta formativa o laboral de los jóvenes. Algunos puestos industriales no resultan atractivos para los jóvenes debido a condiciones físicas exigentes, localización periférica o menor flexibilidad laboral. Si no se produce una renovación generacional efectiva, sectores clave como la aeronáutica, automoción, mecanizado y energía podrían ver comprometida su competitividad. La industria vasca, que representa el 23% del PIB de Euskadi, necesita talento cualificado para mantener su liderazgo exportador e innovador.

Aquí van unas posibles estrategias para revertir esta situación y evitar que la jubilación sin relevo planificado puede provocar pérdida de conocimiento crítico, sobre todo en pymes con estructuras menos formalizadas.

  • Mentoría intergeneracional: Programas internos donde trabajadores senior tutorizan a jóvenes durante su incorporación o prácticas.
  • Documentación de procesos clave: Protocolización y digitalización de conocimientos no explícitos.
  • Sistemas de gemelo digital y captura de expertise: Aplicaciones de IA industrial para codificar patrones de resolución de problemas.
  • Planes de sucesión y transición activa: Previsión del relevo profesional con varios años de antelación.

En un mercado laboral tan competitivo, contar con un sistema de previsión social complementaria como GEROA puede ser una forma de atraer y retener el talento. La seguridad que aporta repartir las aportaciones entre la persona trabajadora y la empresa es un valor añadido. Porque todos y todas debemos ir pensando en nuestra jubilación, una EPSV puede ser la solución para tu futuro y para que haya una renovación en ciertos sectores laborales.